Sudáfrica: Las privaciones y depravaciones de Jacob Zuma

 

 

[Original in English here]

 

Por Patrick Bond

 

November 14, 2016 — Traducido por Enrique García para Sin Permiso — Esta semana quizás sea recordada como el punto de inflexión política de Sudáfrica más importante desde que en septiembre de 2008 su propio partido, el ANC, obligase a dimitir al presidente Thabo Mbeki. Su torturador principal era en aquella época Jacob Zuma, que - después de un breve período transitorio - ha gobernado el país de una manera cada vez menos convincente desde mayo de 2009.

 

Pero varias contradicciones le han estallado en la cara a Zuma. Sus oponentes políticos en todo el abanico parlamentario, los estudiantes universitarios radicales y el aparato de su propio partido huelen a sangre, porque el legendario sistema caciquil levantado por Zuma se encuentra ahora en el punto de mira, descomponiéndose por trozos.

 

Zuma acaba de sufrir dos importantes derrotas legales: una incoherente acusación desde el estado contra el ministro de Finanzas Pravin Gordhan que fue humillantemente retirada por un fiscal incompetente el pasado 31 de octubre como consecuencia de la indignación nacional, y la publicación el miércoles 2 de noviembre del "informe” del fiscal general sobre el "secuestro del estado” como consecuencia de las corrupta relaciones de la familia Zuma; un informe que el presidente y dos miembros del gabinete intentaron ocultar, sin conseguirlo.

 

Zuma pierde su control político cuando los liberales y los radicales ganan apoyos

 

Aunque Zuma ha intentado todo tipo de tácticas de diversión, el descontento en la base se ha ido haciendo cada vez más fuerte. Los Combatientes por la Libertad Económica (EFF), en la izquierda, y la Alianza Democrática (DA), en el centro-derecha, han organizado sendas manifestaciones anti-Zuma en la capital, Pretoria, el pasado 2 de noviembre. El líder de los EFF, Julius Malema, se distanció públicamente de un tercer evento: una reunión para “Salvar Sudáfrica”, en la catedral anglicana, a la que acudieron personalidades y notables de la sociedad civil y las grandes empresas.

 

Malema habló a una multitud de varios miles: "Los ejecutivos de las empresas hablarán en esa pequeña iglesia, pero no en Church Square (Plaza de la Iglesia, donde acabó la manifestación). Que hablen allí. Las iglesias pequeñas son para los CEOs. Sólo los EFF tiene la capacidad de acabar con el ANC". La amenaza de que los militantes de los EFF se dirigieran a ocupar las oficinas de Zuma en la sede del gobierno, Union Buildings de Pretoria, fue impedida por la policía, pero los manifestantes con camisas rojas ocuparon gran parte del distrito de negocios en el centro de la capital.

 

Antes de que se conocieran las 355-página del informe sobre el "secuestro del Estado", el número dos de Malema Floyd Shivambu, había escrito un análisis exhaustivo de la influencia de los hermanos Gupta, a cuya red clientelar en el estado y a sus “amiguetes” en el mundo de los negocios, los EFF se refieren como los “Zuptas”. El imperio de los Gupta incluye medios de comunicación (un periódico y una red de televisión), minería (especialmente sus controvertidas relaciones con la empresa pública Eskom y su presidente) y los líderes provinciales del ANC.

 

Otros sectores trabajadores también comienzan a mostrar su descontento. Uno de los tres sindicatos más importantes que todavía apoyan a Zuma, el de enfermeras, (con más de 200.000 miembros – con la misma importancia que el sindicato de maestros y el de los trabajadores de las minas, que han sido los principales apotos en el mundo del trabajo de Zuma), anunció el martes 1 de noviembre que quieren la dimisión inmediata del presidente. El mayor sindicato, los trabajadores del metal, con 350.000 miembros, lo hicieron ya a finales de 2013. Pero recientemente también lo ha hecho un grupo de los principales líderes del ANC, junto con la casi la totalidad del centro-izquierda y del centro de la sociedad civil y los analistas de los medios de comunicación.

 

Antiguo guerrillero sin educación formal, Zuma, de 74 años, es un genio a la hora de zigzaguear ideológicamente de derecha a izquierda, con gran cintura. Pero también ha sido capaz de mantener la lealtad de los miembros de su etnia zulú y de las provincias del este y del norte del país (KwaZulu-Natal , Mpumalanga, Free State, North West y Limpopo). A pesar de que en las elecciones municipales de agosto perdió el 8% de los votos, en comparación con 2011, el ANC ganó fácilmente en la mayoría de estas provincias.

 

Pero por primera vez desde la liberación, el ANC perdió los ayuntamientos del centro económico de Johannesburgo, de la capital Pretoria y de la quinta ciudad más grande de Sudáfrica, Nelson Mandela Bay (Port Elizabeth) ante una alianza posiblemente efímera de la DA y los EFF. La segunda ciudad del país, Ciudad del Cabo, ha sido gobernada por la DA desde 2006, mientras que la tercera mayor ciudad, Durban, sigue siendo un feudo pro-Zuma. Gran parte de las bases del caciquismo económico del ANC ha desaparecido con la pérdida de las tres áreas metropolitanas citadas.

 

El propio Zuma se ve enfrentado de nuevo con 783 cargos de corrupción, relacionados con el cohecho y la corrupción que acompañaron a un acuerdo de compra de armamento con Francia a finales de la década de 1990. Este infame acuerdo de compra de armas acabó con la mística de la liberación del ANC, cuando aún estaba en el gobierno Nelson Mandela (1994-1999). Como resultado del encarcelamiento de un colega por los mismos cargos, Zuma fue cesado como presidente adjunto de Mbeki en 2005. Más tarde conseguiría ser absuelto en un caso de violación muy famoso en 2006. La víctima (con VIH +) fue la hija de un ex guerrillero del ANC que era un amigo cercano de la familia Zuma, Fezikile Kuzwayo, que murió en Durban el mes pasado, tras tener que revivir sus recuerdos de la misoginia imperante en la época en el ANC. Zuma, que tiene cuatro esposas y más de veinte niños, de acuerdo con las costumbres tribales zulúes, afirmó durante el juicio, que "en la cultura zulú, no se abandona a una mujer", una opinión que Kuzwayo elocuente refutó, aunque se vio obligada a exiliarse durante varios años por el acoso subsiguiente de los partidarios de Zuma.

 

Hasta ahora, Zuma ha mantenido a las tendencias disidentes dentro de la gran casa política del ANC, en parte mediante su hábil uso de la táctica de divide y vencerás y el caciquismo. Pero la hora de la verdad ha llegado, porque la familia Gupta - tres hermanos indios inmigrantes que se convirtieron en magnates ostentosos en las últimas dos décadas -, han ganado grandes licitaciones estatales y utilizado supuestos sobornos para hacerse aún más ricos, como se revela en el informe "Secuestro del Estado".

 

Por ejemplo, el respetado viceministro de Finanzas, Mcebisi Jonas, acusó a los Gupta de ofrecerle 45 millones de dólares hace un año, si estaba de acuerdo en convertirse en ministro de Finanzas en un golpe informal, porque su entonces jefe, Nhlanhla Nene, se había opuesto a una serie de acuerdos aeronáuticos y nucleares muy favorables para el séquito de Zuma. Después de que Jonas se negase enérgicamente, el cese posterior de Nene y el traspaso de la cartera ministerial a un político ingenuo - Des van Rooyen - el país quedo conmocionado el pasado mes de diciembre. Al cabo de cuatro días, en medio de una caída de pánico de la moneda, una sublevación empresarial, dirigida por tres banqueros blancos obligó a Zuma a desplazar al desgraciado Van Rooyen al ministerio del gobierno local y reemplazarlo con Gordhan, que ya había sido ministro de finanzas, para gran satisfacción de los sectores empresariales, entre 2009 y 2014.

 

Pero a lo largo de 2016, la posición de Gordhan se hizo cada vez más insostenible, como consecuencia de la recesión económica y los repetidos intentos de los aliados de Zuma de procesarlo por lo que parecen ser acusaciones sin sentido o faltas triviales en su anterior puesto como responsable de la Agencia Tributaria. Mientras que el país esquivaba por los pelos una recesión, las maniobras presupuestarias de Gordhan en 2016 también se complicaron por el creciente rechazo popular. En especial de los estudiantes universitarios que exigieron alrededor de 2 mil millones de dólares adicionales para lograr "una educación superior gratuita, descolonizada y de calidad" en la campaña #FeesMustFall (las matrículas deben caer), así como las hastiadas comunidades negras a las que se niega unos servicios municipales decentes. La amenaza de una rebaja de la calificación de los bonos sudafricanos al nivel de bonos basura comenzó a sobrevolar.

 

Las amenazas de reducción de la calificación crediticia y las reivindicaciones de los estudiantes

 

Los directivos locales de tres agencias, Moody, Fitch y Standard & Poor, han venido amenazado desde hace tiempo con rebajar la calificación crediticia de la deuda sudafricana. Pero aunque Gordhan ha hecho todo lo posible para apaciguar a las agencias y a los financieros para los que trabajan, a menudo se equivocan tan espectacularmente (por ejemplo, con una calificación AAA al banco Lehman Brothers y a la compañía de seguros IAG en 2008), y son tan prisioneras de los prejuicios de los bancos occidentales, que en Goa el mes pasado, la alianza económica Brasil-Rusia-India-China y Sudáfrica (BRICS) se comprometió a establecer su propia agencia de calificación crediticia.

 

Las élites financieras neoliberales en la maquinaria de los BRICS se aseguraron, sin embargo, que el texto de dicho mandato de creación de una agencia subrayaba que estaría "orientada hacia el mercado," y que, como el nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS y los acuerdos contingentes de reservas, no habría diferencias sustanciales con las instituciones existentes. Como Brasil y Rusia, cuyos bonos también han sido degradados a la categoría de bonos basura recientemente, Sudáfrica paga una tasa de interés del 9% por su peligrosamente alta deuda externa de 135 mil millones de dólares, lo que indica que los mercados de facto ya consideran que Sudáfrica está a su mismo nivel.

 

Con esas tres agencias en mente, el 25 de octubre Gordan reveló su último presupuesto en el parlamento. En ese momento, 16 de las 25 universidades del país habían sido cerradas temporalmente por las manifestaciones estudiantiles, en un intento de los activistas de aumentar la presión sobre el gobierno nacional. Aunque valiente, y aunque 600 estudiantes fueron detenidos y se causaron daños por valor de unos 80 millones de dólares en los campus, ni Zuma ni Gordhan cedieron.

 

El 25 de octubre, varios miles de estudiantes universitarios furiosos se reunieron con Gordhan a las puertas del Parlamento antes de la presentación del presupuesto, pero después de ser atacados por la policía, comenzaron a protestar violentamente por todo el centro de Ciudad del Cabo. A continuación conocieron con frustración la decisión de Gordhan de dotar con sólo 420 millones de dólares más la partida de Educación superior, tras más de un año de intenso debate social y protestas de los estudiantes, como consecuencia de la falta de financiación para la universidad heredada del predecesor de Gordhan, el famoso neoliberal, Trevor Manuel, que ahora trabaja para Rothschild. Y estaban enfurecieron por una nueva ronda de dura represión policíal.

 

Sin embargo, no debería haberles sorprendido. Gordhan después de todo ya había indicado como sería su táctica presupuestaria de divide y vencerás en una entrevista en Nueva York durante su último road-show para inversores, el pasado 5 de octubre: "Tenemos una solución que satisfará las necesidades de los estudiantes pobres, y también a los de la denominada “clase media desaparecida”, y es importante que los estudiantes que entienden los cálculos, que entienden las ventajas y desventajas que necesitamos hacer entre las matrículas subvencionadas de los estudiantes por una parte, y la vivienda, el bienestar social y la sanidad, y otros elementos del gasto social, por otra parte, sean parte de un diálogo constructivo".

 

En toda Sudáfrica, #FeesMustFall ha rechazado esa "solución" cuando fue propuesta por el ministro de Educación Superior, Blade Nzimande - quien también dirige el Partido Comunista de Sudáfrica - dos semanas antes. Claro que los estudiantes entienden que las subvenciones estatales proporcionaban el 50% de los ingresos de las universidades en el 2000, pero se han reducido progresivamente hasta el 40% en la actualidad, y son los estudiantes los que cubren la mayor parte del déficit.

 

El 25 de octubre, Gordhan de nuevo les dijo que debían pedir más créditos para estudiar sus carreras, y les ofreció 670 millones de dólares. La morosidad en los pagos del Plan Nacional de Ayuda Financiera Estudiantil es tan alta como extremadamente baja la tasa de reembolso de sus créditos (1.5 mil millones de dólares de los 1.8 mil millones en deuda concedida), lo que refleja la forma en que la estrategia está funcionando. Aumentar la deuda de los hogares es por lo general solo una solución a corto plazo, como demuestra la tasa de deudores sudáfricanos a los que el Regulador de Crédito Nacional considera “malos créditos“: cerca de un insostenible 45%, apenas inferior a las cifras de 2008.

 

Es importante destacar que un informe de la Comisión Nzimande de 2012-13 sobre educación superior gratuita se mantuvo en secreto hasta que sus conclusiones se filtraron en 2015. El portavoz de Nzimande, Khaye Nkwanyana ha explicado que "se trata de un documento público, pero debido a la naturaleza del informe, se decidió no hacerlo público. Obviamente hubiéramos enfrentado al Ministro de Economía [Gordhan] con la opinión pública si esa decisión y el informe se hubieran conocido".

 

El sesgo neoliberal de Gordhan

 

Las opciones que Gordhan decidió el mes pasado necesariamente lo enfrentan a la opinión pública. Por ejemplo, su presupuesto de febrero proporciona un mero aumento nominal del 3,5% para fomentar los proveedores de cuidados (que juegan un papel vital dada la catastrófica tasa de orfandad como consecuencia del SIDA) y un aumento del 6,1% para las madres, que suponen muchos millones de receptores del Child Support Grant. Dado que las pensiones de vejez no están aumentando, el extra mensual de 0.75 dólares que les ofreció - hasta alcanzar una simbólica paga mensual de 27 dólares - el aumento global de las subvenciones por hijos aumenta este año hasta el 7,5%.

 

Sin embargo, la inflación que sufren los pobres es probable que supere el 10%, debido a un aumento del 15% en el coste de los alimentos básicos, del 9,4% en el precio de la electricidad de Eskom y gastos de transporte más altos. Como reflejo de la brecha entre la conciencia de Pretoria y el hambre de la sociedad, la tasa de pobreza (para alimentos y artículos de primera necesidad) es ahora de un insoportable 63%. Sin embargo, Sudáfrica tiene la quinta tasa de gasto social más baja entre las 40 economías más grandes (la mitad que Rusia y Brasil).

 

En lugar de focalizar el gasto social, Gordhan hubiera podido establecer una relación entre los 17.3 mil millones de dólares de sobresaltos no previstos con los 45 mil millones de dólares para adquisiciones públicas del presupuesto. El director de adquisiciones del Tesoro, Kenneth Brown, recientemente reconoció que "sin gastar un centavo más, el gobierno puede aumentar su capacidad de gasto útil en un 30-40%. Ahí es donde se produce la fuga real en el sistema".

 

¿Por qué ha continuado durante tanto tiempo semejante derroche fiscal? Gordhan mismo admite que el Tesoro sigue confundido por la sistemática "búsqueda de rentas del ANC. Esto significa que cada vez que quiero hacer algo, digo que es parte de la transformación post apartheid. Pero mientras tanto, significa dar contratos a mis amigos discretamente”(En referencia a la facción “Zupta”).

 

Pero también hay amigos en otras esferas, a los que les encanta y alientan el neoliberalismo del Tesoro: el 1% de los ricos sudafricanos que han tenido una suerte excepcional desde principios de 1990, de acuerdo con un informe del Banco Mundial publicado el mes pasado. Las políticas económicas post-apartheid aumentaron su cuota de ingresos del 10-12% de los ingresos totales (sin plusvalías) en 1990-94 al 18-20% desde el año 2009, lo que casi no tiene precedentes en el mundo.

 

Estos son también los hombres (la mayoría) que sacan activos al exterior de forma ilícita. Porque, además de alrededor de 11 mil millones de dólares en beneficios netos, dividendos e intereses que se van del país - la razón principal de que el déficit por cuenta corriente de Sudáfrica alcance un peligroso 5% del PIB - hay otros 21 mil millones de dólares que anualmente se convierten en 'Flujos Financieros Ilícitos' (según Global Financial Integrity en la última década).

 

Esta amenaza continuará a menos que Tesoro y el Banco de la Reserva hagan algo, endureciendo los controles de cambio. No lo harán. Al parecer, sin ninguna fricción reguladora del estado, las mayores compañías de platino evaden impuestos flagrantemente, en especial Lonmin a través de su brazo “comercial” en las Bermudas, De Beers, con sus 2.8 mil millones de dólares en adulteración de los precios de los diamantes en los últimos siete años, y MTN mediante el desvíos de sus beneficios en telefonía móvil a Mauricio desde varios países africanos.

 

El reto de la sociedad

 

Un ministro de Finanzas comprometido y fuerte atacaría tales depravaciones, con el fin de encontrar la financiación necesaria para acabar con las carencias de la sociedad. Como Gordhan ha fracasado, será la sociedad ahora la que se pregunte qué tipo de relaciones de fuerza se requieren para construir finalmente un estado democrático, desarrollista. La primera etapa de la revolución (liberal) está ante nosotros: hacer frente a la red clientelar corrupta de la facción política de Zuma, incluidos los directores de las entidades paraestatales y sus compinches de saqueo en los sectores público y privado. El aparato caciquil se descompondrá lentamente, porque Zuma cuestionará las conclusiones del informe sobre el “secuestro del estado” y solo entonces se creará una comisión oficial lenta para investigar más detalles.

 

Pero en la próxima etapa seguirán las múltiples protestas en curso convocadas por los partidos de la oposición, los estudiantes universitarios, las comunidades chabolistas y los trabajadores, porque la situación social y política seguirá siendo muy inestable. El período que se avecina no sólo aclarará si los liberales y sus aliados que defienden a Gordhan y la campaña contra la corrupción podrán derrotar al maestro de las políticas de supervivencia nacionalistas, el actual presidente Zuma. También vamos a aprender que presiones desde abajo pueden ser movilizadas para generar un cambio de régimen no violento a favor de un presupuesto post-neoliberal y post-Zupta la próxima vez que Gordhan lo presente al parlamento en febrero de 2017.

 

Patrick Bond Profesor de economía política de la Escuela de Administración Pública de la Universidad de Wits (Johannesburgo) y Director del Centro para una Sociedad Civil de la Universidad de KwaZulu-Natal (Durban). Su libro más reciente es BRICS: An Anti-Capitalist Critique (co-editado con Ana Garcia), Pluto Press (London).

 

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